¿Toman del pelo los niños?

Por
Tomar del pelo

Rescatando el nombre de la sección a la que pertenece esta nota de blog, dedicaré este espacio a las notas finales del libro Humor y teoría de la mente en niños menores de cinco años publicado por Ediciones UCC. Estas son notas dirigidas a los lectores, pero, muy especialmente, notas dirigidas a los niños, inspiradores de este estudio. El libro es resultado de una investigación que busca mostrar cómo los niños menores de cinco años producen humor y, especialmente, producen un tipo especial de humor, que es lo que comúnmente llamamos “tomar del pelo”.

¿Puede un niño de 20 meses, 2 años o 5 años tomar del pelo? La investigación nos muestra que sí. Más adelante nos detendremos en algunos hermosos ejemplos de esta fina producción de humor de los niños. Por ahora, quisiera mostrar qué significa tomar del pelo. Tomar del pelo es de los ejercicios más complejos que nuestra cognición social puede imaginar. Para poder tomar del pelo, es necesario que haya un proceso de planeación y también un proceso que los psicólogos llamamos teoría de la mente. La teoría de la mente no es más que la capacidad de comprender el estado mental del otro e interpretarlo. Es una de las más importantes capacidades humanas que nos permite vivir en sociedad. Entender que el otro no sabe lo que yo sí sé y, por lo tanto, su visión del mundo es distinta a la mía, y que si yo quiero establecer una relación con el otro, debo saber en qué lugar está él psíquicamente y cómo podemos establecer una relación que nos involucre a los dos, habla de la teoría de la mente. Es claro que la producción de diversas formas de tomar del pelo implica tener una teoría de la mente. Sin embargo, muchos teóricos consideraron que sólo hasta que el niño domine la capacidad de expresarse a través del lenguaje es posible que se desarrolle esta capacidad. Este estudio desmiente esta premisa.

Voy a algunos ejemplos que encontrarán en el libro:

Según los reportes de la madre, N coge el labial de su mamá y lo esconde debajo de la cama. Mamá le pregunta por su labial. El niño hace un gesto de no saber dónde está. Luego se ríe maliciosamente. La mamá se da cuenta que el labial está debajo de la cama porque el niño lo ha escondido allí. Entonces también se ríe con el niño.

Con este ejemplo se muestra claramente que el niño conoce el estado mental de la madre, pero intenta modificarlo a través de una acción de tomar del pelo, con el fin de generar un estado mental que le parece divertido.

Otro ejemplo nos transporta a la capacidad infantil de comprender la mente de los otros y su capacidad para modificar los estados mentales de los demás con el fin de generar espacios divertidos.

En palabras de la madre, V hace lo siguiente: V y su hermano están bañándose con sus juguetes de plástico. Entre los juguetes, hay un pato que tiene un hueco en la parte de abajo por donde se entra el agua. Yo no me doy cuenta que el pato está lleno de agua, pero V comienza a botar agua del juguete apretándolo. Le digo que no, pero ella sigue haciéndolo.

La planeación, la diversión y la capacidad de comprender el efecto de sus comportamientos sobre otros son sorprendentes.

Como estos, el libro ofrece muchos otros más ejemplos de la cotidianidad que permiten entender este proceso de desarrollo de la mente infantil.

Ya para terminar, quiero señalar un tema metodológico muy importante. ¿Cómo fue posible estudiar las formas de tomar del pelo de los niños? Claramente, con la ayuda de las madres. Retomando aquello que los pioneros del desarrollo sabían hacer con gran destreza, observar a sus propios hijos. Esta técnica, tan criticada por la ciencia psicológica al ser tildada de poco objetiva, permitió conocer lo que sólo las personas que viven con el niño pueden ver: el comportamiento de sus hijos en la cotidianidad. Por lo tanto, a través de los diarios de campo que las madres realizaban de las conductas de sus hijos, se pudo recoger un hermoso material que fue la base de este estudio.

Este es un libro, por consiguiente, de investigación y académico, pero que también todas las madres y todos los padres que tienen niños pequeños deberían leer. Lo que nos enseña para la vida es que tenemos que retomar la cotidianidad como foco de estudio y escuchar lo que los padres tienen que decirnos sobre sus propios hijos.

Jacqueline Benavides

Doctora en Psicología por la Universidad del Valle. Actualmente, es Directora de la línea de investigación en Desarrollo Humano y líder del grupo de investigación Boulomai. Ha publicado artículos acerca de los estados mentales en los niños, el desarrollo de los niños, la teoría de la mente y del humor en los niños. Con Ediciones UCC, también ha publicado el libro Contextos escolares protectores.

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