“Estado y medios masivos para la educación en Colombia” de Milcíades Vizcaíno

Por
estado y medios masivos

Los hijos desobedientes

Un viejo requete viejo
me mandó a alfabetizar
pues sus hijos no querían
sus palabras escuchar
y todos los hijos cuando
les hablaba solían decir así:
“¡Qué vamos a hacerle caso
y a escucharle con respeto
si este viejo no conoce
ni siquiera el alfabeto!”.

Pero el viejo, por lo viejo,
muchas cosas se sabía
y enseñarlas a sus hijos
era lo que pretendía
porque no quería que todos
sus hijos siguieran decir así:
“¡Qué vamos a hacerle caso
y a escucharle con respeto
si este viejo no conoce
ni siquiera el alfabeto!”.

Un día se decidió
a aprender pronto a leer
para probar que debían
en sus palabras creer
porque no querían que todos
sus hijos siguieran diciendo así:
“¡Qué vamos a hacerle caso
y a escucharle con respeto
si este viejo no conoce
ni siquiera el alfabeto!”.

Cuando ya supo las letras,
sus hijos le obedecieron
y de su gran experiencia
muchas cosas aprendieron
y ahora los hijos cambiaron
el verso para decir así:
“Nuestro viejo sabe mucho
y conoce el alfabeto
y en todo le hacemos caso (bis)
y le guardamos respeto”.

Canción del programa estatal Televisión educativa para adultos

 

El Estado fue artífice de la modernización de la sociedad y de sus medios de desarrollo. Cumplió un papel sobresaliente en la llegada de las innovaciones técnicas al país y las canalizó para el cumplimiento de sus funciones, entre ellas la educación, desde la década de 1920. Colombia ha tenido una amplia tradición en el uso de medios masivos para la educación. Sin embargo, han sido poco conocidos los proyectos y, por tanto, poco valorados por la sociedad colombiana. Recuperar los proyectos, su historia y los procesos desarrollados es el objetivo central de este libro, a partir del estudio de cuatro proyectos:

  1. La HJN, una emisora cultural que funcionó entre 1929 y 1937 y cumplió funciones educativas no-formales encaminadas a invitar a los habitantes de Colombia a su vinculación como ciudadanos al proyecto de nación dirigido desde el Estado durante la década de 1930.
  2. La televisión educativa dirigida a la población escolar como complemento de la acción educativa de los maestros de aula que se desarrolló entre 1954 y el 2004 con la infraestructura tecnológica del Estado.
  3. La televisión educativa dirigida a adultos que se encontraban por fuera del sistema regular y que podrían acceder a los niveles de alfabetización y de básica primaria.
  4. El Bachillerato por Radio, al aire desde 1973 hasta el 2004, programa que continuaba el desarrollo de los objetivos de la televisión educativa para adultos y ofrecía una alternativa en el nivel de básica secundaria y media vocacional.

¿Cuál fue el diseño inicial de estos proyectos? ¿A qué política respondieron? ¿Qué modelo educativo se implementó? ¿Qué resultados se obtuvieron? ¿Por qué razones se clausuraron los proyectos? Son algunas de las preguntas que se plantea el libro y cuya respuesta conlleva un recorrido por gran parte de la historia del siglo XX en Colombia, marcado por la irrupción de la modernidad y el modelo económico neoliberal.

Es a partir de la fuerza del Estado que se consolida la identidad nacional. La radio juega un papel de soporte necesario por su capacidad de cobertura, simultaneidad y unidireccionalidad en la transmisión de sus mensajes. Desde la década de los veinte, la radio adquirió una importancia tal, en las empresas periodísticas y las audiencias, que se acercó al nivel de importancia de la prensa escrita. Por otra parte, “educación popular” y “divulgación cultural” fueron las dos líneas gruesas que alimentaron el interés de implantar la televisión en Colombia. Las experiencias con la radio, el cinematógrafo y los textos fueron antecedentes que se capitalizaron y se implicaron en el proyecto televisivo. La televisión cumple una función muy importante en la reconstrucción de la identidad nacional y de otras identidades. Allí circulan imágenes, ideas, metáforas, que hablan de grupos sociales y de la forma como estos se perciben a sí mismos (autopercepción) y son percibidos por otros grupos (heteropercepción).

Millones de colombianos fueron impactados con estos proyectos, en todas las regiones del país, en la medida en que creció el alcance de la señal y la cobertura. Esta es la historia, por tanto, de un país que buscó el progreso, en el campo y la ciudad, a través de la educación. Es la historia de nuestros ancestros que conocieron el mundo a través de las señales radiofónica y televisiva. Es la historia también de proyectos que se han descontinuado y deberían reactivarse para el bien de las generaciones futuras.

 


 

Camilo Cuéllar

Profesional en estudios literarios de la Pontificia Universidad Javeriana, investigador de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Santo Tomás y coordinador editorial de libros de la Universidad Cooperativa de Colombia.

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