10 mandamientos para divulgar la ciencia fuera de la Universidad

Por
periodismo científico

Tal vez uno de los eslabones más críticos en la cadena de información al momento de divulgar una investigación científica universitaria, la cual comienza con el investigador y termina con el público externo, es el periodista que trabaja en la oficina de comunicaciones de la universidad. Esa persona es el intermediario, el puente, el traductor y el facilitador de la explicación de las investigaciones. Es la persona que debe ganarse la confianza de los investigadores académicos y estar sumamente bien enterado de lo que tratan de lograr los distintos grupos de científicos. Debe poder distinguir por qué esta o aquella investigación es de interés para el público y por qué es importante de destacar ahora.

Eso es lo que hace el llamado “periodista científico”. El periodista que se dedica a cubrir los adelantos de la ciencia y llevarlos al público general de forma entendible, sin la jerga científica, pero a la vez sin disminuir la riguridad de la investigación científica en cuestión. Es la persona que le cuenta al público de qué se tratan las investigaciones que hace una universidad, un instituto o un centro de investigaciones.

Para ese periodista académico, la oportunidad es maravillosa: estará siempre en el umbral de la ciencia más novedosa; podrá mirar por encima de los hombros de los científicos y compartir su emoción con el público. Pero ese periodista tiene también una responsabilidad monstruosa: reportar seria y correctamente los datos y los hechos de una investigación. Para eso, deberá equilibrar las necesidades del periodismo con las restricciones de la ciencia. Eso significa resistir la tentación de embellecer la investigación y las presiones de quienes están dirigiendo las cosas en la universidad.

Aquí en Estados Unidos, por ejemplo, uno como periodista científico independiente o contratado para un medio noticioso (periódico o revista) se acostumbra a tratar con los periodistas científicos que trabajan en todas las oficinas de comunicaciones universitarias. No hay universidad que se respete que no tenga al menos dos de ellos empleados de tiempo completo, dedicados, no a cubrir el coctel del rector, ni los logros atléticos de sus equipos, sino exclusivamente a seguirles la pista a los profesores —y a sus estudiantes de posgrado— que llevan a cabo investigaciones.

Aunque hay excelentes casos de reportes de ciencia en revistas y periódicos universitarios en Colombia, sé que tampoco hay casi periodistas científicos en esos cargos, salvo algún par de notables excepciones (por ejemplo, Lisbeth Fog, editora de la revista Pesquisa de la Pontificia Universidad Javeriana, o Jesús Anturi Perdomo, el coordinador periodístico de la Universidad del Norte). Y pienso que es allí donde habría que mejorar. Mientras esto pasa, me gustaría compartir los diez mandamientos del comunicador de ciencia universitaria que hicimos con la National Association of Science Writers:

  1. Sea receptivo
  • Conteste sus correos electrónicos y llamadas telefónicas.
  • Respóndales a los reporteros incluso si no les puede ayudar.
  • Respete los plazos noticiosos que tiene el periodista.
  1. Sea veraz
  • No obstruya las cosas mintiendo.
  • En algunos casos, usted no podría decirles a los periodistas lo que ellos quieren saber por cuestiones legales, pero nunca les presente información falsa. No solamente arruinará su reputación, sino que se devolverá en su contra.
  1. Sea elocuente
  • Escriba noticias claras y concisas para su audiencia.
  • Conozca a su audiencia.
  • No escriba noticias que den rodeos alrededor de la ciencia.
  • No exagere la investigación ni contribuya al amarillismo.
  1. Sea asequible
  • Proporcione al reportero su información completa de contacto.
  • Proporcione la información completa de contacto de los científicos involucrados.
  • Proporcione la información completa de contacto de los investigadores en otras instituciones, si aplica.
  1. Sea útil
  • Si su universidad no tiene un experto en el tema X, dígalo así.
  • No ofrezca contactarse con una persona que sólo puede hablar periféricamente sobre el tema.
  • Piense visualmente (en videos, fotos de buena calidad, infografías, etc.).
  • Conozca de antemano a sus expertos universitarios y prepárelos para que esperen las llamadas de los periodistas y para que sean conscientes de que deben explicar el tema en forma sencilla, pero sin quitarle la complejidad e importancia científica.
  • Si usted sabe de otra institución que tiene el experto requerido por el periodista, recomiéndelo.
  1. Sea selectivo
  • Envíe sus informes noticiosos a la audiencia correcta.
  • No envíe anuncios sobre la facultad, los cocteles universitarios, premios o esos eventos que no son de interés exterior.
  1. Sea contrito
  • Admita sus errores.
  • Arregle los errores tan pronto sea posible.
  1. Sea paciente
  • Si un reportero no entiende, explíquele la ciencia (si usted puede) y contáctelo con el experto universitario idóneo.
  • Si usted piensa que el periodista está buscando al experto incorrecto, trate de explicarle por qué y diríjalo al que mejor pueda ayudarle.
  1. Sea un puente de comunicación
  • Permita que los reporteros hablen directamente con los investigadores.
  • Permítales a los reporteros hacer entrevistas a solas con los investigadores, ya sea en persona o por teléfono.
  1. Sea una mata en la matera
  • Prepare a los científicos para la entrevista y luego permanezca en el trasfondo como una mata sembrada en su matera.
  • Facilite pero no interfiera.

 

Ángela Posada Swafford

Es periodista científica (con beca del Knight Fellowship in Science Journalism en el Instituto Tecnológico de Massachusetts) de origen colombo-americano, conferencista y autora de novelas de ciencia para jóvenes. Durante 25 años, ha escrito artículos sobre astrofísica, el espacio, los polos, geología, oceanografía, medio ambiente y exploración, para todas las audiencias, en todas las plataformas (radio, TV, impreso y digital). Colabora con las revistas Muy Interesante, Scientific American, WIRED, Astronomy y, ocasionalmente, para medios como Discovery Channel y National Public Radio. También escribe regularmente para El Tiempo. En el 2016, ayudó a crear y es asesora editorial de la ya galardonada Intellecta, la revista de periodismo científico de la Universidad del Norte. Ángela ha sido en dos ocasiones la bloguera de las expediciones colombianas en la Antártida. Recientemente, asesora a Colciencias, entidad encargada de financiar la investigación científica en Colombia, en la identificación y popularización de algunas valiosas investigaciones, llevando conceptos difíciles de entender a audiencias no especializadas, a través de conferencias, visitas a colegios y, posiblemente, una serie de televisión.

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